La Inteligencia Artificial ya es parte del presente educativo, y en COPOL se integra con un objetivo claro: potenciar el aprendizaje sin reemplazar el criterio humano.
En el aula, la información no se memoriza; se transforma en conocimiento. A través de metodologías como la clase invertida, el docente guía el análisis, la argumentación, la resolución de problemas y la creatividad. La IA ofrece insumos y datos; el maestro conduce el pensamiento crítico y eleva el nivel cognitivo de cada experiencia de aprendizaje.
Además, los estudiantes utilizan plataformas académicas con IA para explorar contenidos, revisar materiales en distintos formatos y aclarar dudas según su ritmo. Estas herramientas analizan el desempeño, detectan vacíos y sugieren refuerzos personalizados, permitiendo un aprendizaje más preciso y diferenciado.

El modelo está respaldado por una capacitación docente estructurada que incluye redacción estratégica de prompts, uso pedagógico de plataformas y aplicación de metodologías activas. Así, la tecnología no es un recurso aislado, sino una herramienta con fundamento académico.
Como lo afirma nuestro rector, Rodolfo Chang:
“Nosotros queremos enseñarle al estudiante a usar la IA de manera eficiente y con un marco de valores que guíen su aplicación, de tal manera que este recurso no solamente haga la vida más fácil, sino que la enriquezca y la potencie, optimizando el uso del tiempo para desarrollar lo verdaderamente trascendente que es el pensamiento crítico, la capacidad de indagar y de crear”.
En COPOL, la tecnología es medio.
El pensamiento superior es el fin.